«La psicología, a diferencia de la química, álgebra o literatura, es un manual para tu propia mente. Es una guía para la vida.»
Daniel Goldstein
No siempre resulta fácil identificar y reconocer cuándo no estamos siendo ya capaces de gestionar nuestro día a día de una manera satisfactoria.
Muchas veces los estorbos emocionales se van presentando gradualmente, y poco a poco van aumentado y afectándonos cada vez en mayor medida, hasta que puede llegar el momento en que nuestra capacidad de actuación eficaz disminuye o se bloquea.
Síntomas como decaimiento, fatiga, cansancio, desánimo, pereza, desmotivación, falta de ilusión, dificultades de concentración o de memoria, falta de apetito, insomnio, ansiedad, inquietud, etc, pueden ser claros indicadores de que algo no está yendo bien.
La figura del psicólogo es la de un profesional con los conocimientos técnicos y experiencia adecuados para poder guiarte con objetividad, apoyarte y ayudarte a construir un proceso que te lleve a una solución que mejore tu calidad de vida.
Los problemas más frecuentes en la etapa adulta son:
Ansiedad, ataques de pánico
Fobias
Depresión
Baja Autoestima, inseguridad
Dificultad para relacionarse socialmente
Estrés, Estrés postraumático
Problemas de pareja
Problemas de relación con los hijos
Problemas alimenticios
Obsesiones, manías
Mobbing (acoso laboral)
Enfermedades Psicosomáticas
